los poetas & la organización de la pobreza & la memoria de la violencia del XX en Espania

por seminarioeuraca

Vivimos en un mundo que se deshace y donde todo empeño por construir es vano. En otros tiempos, en épocas de ascensión o plenitud, el polvo tiende a aglutinarse y a cooperar, obediente, en la estructura y en la forma. Ahora la forma y la estructura se desmoronan y el polvo reclama su libertad y autonomía. Nadie puede organizar nada. Ni el filósofo ni el poeta. Cuando sopla el huracán y derriba la gran fortaleza del Rey, el hombre busca su defensa en los escombros. No con éstos los días de calcular cómo se ha de empotrar la viga maestra, sino de ver cómo libramos de que nos aplaste la vieja bóveda que se derrumba. Nadie tiene hoy en sus manos más que polvo. Polvo y lágrimas. Nuestro gran tesoro. Y tesoro serían si el hombre pudiese mandarlos. Pero nada podemos. Somos pobres porque nada nos obedece. Nuestra riqueza no se midió nunca por lo que tenemos, sino por la manera de organizar lo que tenemos. ¡Ah, si yo pudiese organizar mi llanto y el polvo disperso de mis sueños! Los poetas de todos los tiempos no han trabajado con otros ingredientes. Y tal vez la gracia del poeta no sea otra que la de hacer dócil el polvo y fecundas las lágrimas

León Felipe, Español del éxodo y del llanto.

30.01.013. 19:00-22:00
Instituto 404. Gabinete de estudios de Intermediae
Matadoiro de Madriz, m. legazpi

Lleva la sesión Germán Labrador Méndez (Princeton University)
Luz en una dimensión que no conocemos todavía. La llama es la que rima

Glosa galalaica y Cativa. Energía sociolingüística, cuerposubalternidad, memoria demopoética, isoglosa y biolengua

 

La relevancia de este proceso para esta diatriba sobre la transición es que, con la exitosa desarticulación del universo comunitario tradicional, los españoles de los años setenta llegaron a la transición sin poder contar con un conjunto de referentes alternativos a los de la cultura de clase media urbana y culta desplegada por el régimen. Se da ademas la circunstancia de que la generación de campesinos españoles que hubiera funcionado como transmisor natural de la experiencia de sus ancestros del primer tercio del siglo XX fue justamente la que se llevó por delante el sumidero de la historia, al ser masivamente  trasvasada a ciudades donde la cultura estaba ya cortada por el patrón de los valores mesocráticos franquistas. Obligados a recontar su vida desde estas nuevas matrices de significado, el testimonio que todavía hoy pueden dar muchos ancianos sobre la España de la primera mitad del siglo está totalmente distorsionado, carece de cualquier referencialidad autónoma.

¿Qué hubiera pasado si la dictadura hubiera carecido de capacidad de penetración institucional y/o de tiempo para destruir las bases sociales de la cultura tradicional española de arraigo comunitario? ¿Qué hubiera pasado si, como en la mayoría de las culturas de otras democracias emergentes, España hubiera tenido una mayor oscilación a corto plazo entre dictadura y democracia en el siglo XX y las sucesivas transiciones hubieran obligado a dar reconocimiento a esas culturas correosas al liberalismo -llámase de clase, de etnia, de lengua y cultura, etc.-que son en la actualidad el interlocutor obligado de toda agenda política alternativa en al era de la globalización y la interculturalidad?

Pablo Sánchez León, Encerrados con un sólo juguete. Cultura de clase media y transición.

Explicando el modo en que ciertos poetas de posguerra construyeron un imaginario de la temporalidad que parte de la fractura estética y política de la guerra civil, y de sus muertos, y estudiando cómo la crítica mayoritariamente no se hace cargo de esa lectura, planteo que la ausencia en la España postfranquista de un metarrelato poético que observe una continuidad estética y moral en la historia nacional del siglo XX se explica, en parte, por la discontinuidad producida respecto de tradiciones basadas en una concepción trágica de la función del poeta moderno, donde éste, justo en el borde discursivo que separa los muertos y el estado, se da como tarea esencial el mantenimiento de una memoria insobornable de la violencia del siglo. GL,  El gobierno de las cosas del tiempo

Germán Labrador, El gobierno de las cosas del tiempo.

La experiencia poética ilumina de sentido los pasajes de cambio histórico. Producen sobre ellos conciencia del cambio lingüístico. ¿Quién es el nosotros que habla? Con insólita rapidez, en un año largo, el término democracia ha cambiado de significado en el espacio público español y hoy se habla y se discute sobre democracia formal, real, directa, representativa, liberal o republicana, abriendo el término sobre una pluralidad de significados posibles, y de experiencias históricas alternativas. Cuando en las jornadas del 15-M se ponían en común intergeneracionalmente experiencias políticas de protesta de los años setenta, un amigo me escribe y me dice: “y sólo estamos en 1977″… Hacia esa apertura poética del presente desde el pasado, la literatura y sus fábulas entrenan y permiten que las “repúblicas del 99%” no tengan que venir sólo del futuro, como la Neutrex, sino que puedan invocar en su auxilio los fantasmas disponibles de todas las generaciones muertas, y sus ficciones, como en la batalla de los Campos del Pelennor lo imaginaba Tolkien

Germán Labrador, Ascensores para casos de incendio. Qué podemos hacer con la literatura del pasado y el pasado literario.