HETEROLENGUA, INDISCIPLINA, TRADUCCIÓN

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Por la lista de correo nos llega la noticia sobre Myriam Suchet, de parte de la escritora Rexina Vega, que apunta: “La idea es que el imaginario “heterolingüe” (un concepto tomado de otro canadiense, Rainer Grutman, y que amplía el de la “heteroglosia” de Bajtin) pone en cuestión el concepto mismo de lengua, haciéndola aparecer sobre todo como producto de discurso, como construcción. Esta línea, que utiliza las aportaciones de la lingüística de la enunciación y de la traductología, sirve muy eficazmente para desmenuzar el texto literario híbrido y transnacional. El resultado: la creación de un imaginario alternativo que ahonda en la polifonía y destruye certezas identitarias.  Es vuestra línea, que también es la mía”:

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MYRIAM SUCHET, La langue n’existe pas / “The” Language does not exist. Histoires courtes

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Aunque no pueda ser reducida a un único diagnóstico, la crisis contemporánea puede ser considerada como un síntoma de un fracaso imaginativo: necesitamos imaginarios que sean más fieles a la situación contemporánea. ¿Cabe esperar que la crisis ayude a distinguir (puesto que en griego krinein significa separar, distinguir, diagnosticar) nuevos paradigmas tanto para la acción como para la meditación?. Esa esperanza tal vez suene excesivamente optimista, pero creo que participar en el esfuerzo colectivo y elaborar imaginarios alternativos forma parte de mi responsabilidad social y política como investigadora universitaria. Mi hipótesis es que Europa, considerada como “común que no sabe hablar”, probablemente no adolezca tanto de una voz como de una concepción eficaz de lo que está en juego cuando se habla en nombre propio o en el de otro. Dicho de otra manera: sugiero que consideremos todo acto de habla como una puesta en escena de una posición de sujeto (o ethos) mediante y por el discurso, y no como una emanación de una presencia auténtica, una fuente pura y verdadera (un Sujeto). La traducción puede ayudar a aferrar el proceso meduante el cual yo no coincido perfectamente conmigo misma y por ende puedo hablar como otra. El artículo se centrará más específicamente en el reciente movimiento de los indignados al objeto de bosquejar un imaginario heterolingüe, pero antes quisiera dar un rodeo y decir unas palabras acerca de la forma de este artículo.

[…] Mi definición de texto “heterolingüe” es la de un texto que pone en escena otra lengua en tanto que más o menos diferente con arreglo a un continuo en el que las fronteras están desnacionalizadas, desnaturalizadas y graduadas. Con arreglo a un grado de extranjería sostenido entre las lenguas, el hablante parecerá más o menos estable, coherente y seguro. […]

No se me escapa que hay algo irónico en afirmar que el lenguaje de signos puede ayudar a oír voces que por regla general se ven reducidas al silencio… Mi argumento consiste en demostrar el modo en que la traducción puede ayudar a considerar la voz sin remontarse a su origen en un sujeto de enunciación único, auténtico e inmediato. Si la representación ha de ser reconocida como constitutiva, construir un común no es tanto un problema de reducción de la diferencia entre las personas como de aceptar el dialogismo o la polifonía internos de todo el mundo. El ethos puesto en escena por un o una hablante cuando habla en su propio nombre es negociado cuando es traducido o representado por otro hablante que habla como ella o él. Creo que una crítica de la representación exige un enfoque cualitativo y no fonocéntrico de la voz.

Myriam Suchet, “La heterolingualidad como imaginario alternativo del “sí mismo”: voces, democracia y ethos”. Eipcp, 06 2013. Traducción de Marta Malo de Molina.

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5. M. Suchet montre que si la littérature peut participer (et participe effectivement) à l’institutionnalisation des langues et à la reproduction du discours monolingue, elle peut également, lorsqu’elle adopte une facture hétérolingue, mettre de l’avant un imaginaire renouvelé de « la langue » et une conception inédite des rapports entre les communautés linguistiques.

6. L’hétérolinguisme a le mérite de rendre observable à‑même le texte littéraire la construction des langues qui se produit dans l’ensemble d’une formation socio-discursive donnée. Dans l’œuvre hétérolingue, la différenciation des langues n’est pas dichotomique : elle est graduée. M. Suchet propose en effet de se représenter l’« étrangement » (p. 75) des langues sous la forme d’un continuum. Ainsi, les idiomes peuvent être, selon le cas, plus ou moins étrangers les uns aux autres.

8. Les textes hétérolingues instaurent un imaginaire alternatif aux représentations monolingues de « la langue ». M. Suchet précise que « la pensée hétérolingue est une anamorphose » (p. 128) : elle apparaît uniquement en déformant et en subvertissant de l’intérieur le discours monolingue. L’imaginaire hétérolingue contredit notamment la croyance en la transparence de « la langue » et de la communication. L’opacité constitutive de l’acte de langage ne l’empêche toutefois pas d’être « adressé » : le discours hétérolingue est comme une « bouteille à la mer » (p. 148), un message est envoyé, mais l’énonciateur ignore s’il atteindra un destinataire. « Contrairement à la communication, l’adresse n’implique pas la réussite de la transmission du message : c’est un pur geste tendu », écrit M. Suchet (p. 129). Par ailleurs, l’œuvre qui se situe à la croisée des langues est « [c]omme une maculature, elle a bu l’encre de tous les intertextes et elle est tachée par les interdiscours » (p. 129). La pensée hétérolingue prend donc résolument position en faveur d’une perspective pragmatique où les actes de langage sont nécessairement contextualisés.

Mathieu Simard, “Une critique radicale de « la langue »”. Reseña sobre Myriam Suchet, L’Imaginaire hétérolingue. Ce que nous apprennent les textes à la croisée des langues, Paris : Classiques Garnier, coll. « Perspectives comparatistes », série « Littérature et mondialisation », 2014.

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Aborder la traduction après avoir établi que « la langue » n’existe pas, c’est un peu comme faire s’écrouler un pont : il ne reste plus de langue assez stable pour constituer une berge. L’hétérolinguisme modifie donc la représentation de la traduction, qui ne sera plus pensée comme un passage, transfert ou transport, mais comme rapport.

Myriam Suchet, L’Imaginaire hétérolingue…, p. 32. Citada por Simard.

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