SEIS. EL ESTADO Y ÉL SE ODIARON. MAY 015

El Estado y él se odiaron
El mundo pequeño de este
poema seminario está atareado, sucio, maloliente
W. Cucurto euracado
*
Miércoles 20 y viernes 22 de mayo de 2015 a las 19h

Domingo 24 de mayo de 2015 a las 17 h
Cruce
Doctor Fourquet 5

La relación histórica entre poesía, lenguaje y política en las tierras españolas ha sido una versión triádica del matrimonio según el derecho consuetudinario inglés: política, lenguaje y poesía son una sola cosa, y esa cosa es la política – H. Hartmann hackeada

Allá por los años 2011 y 2012 preparamos lo que fuere a ser el seminario Euraca jaleadxs por el estado de  excitación de una revuelta que ocurría en varias ciudades del mundo, un ciclo de calles tomadas en la nuestra de Madrid y una apertura real de las posibilidades del tiempo y el espacio. Una que abría la cuestión de los términos, lugares, formas y cuerpos productores de lenguaje y de poesía en el presente para una reescritura atrevida. Aquella investigación nos llevó entonces a textos poéticos escritos en la Argentina de la  crisis neoliberal, donde podían encontrarse lenguajeos mínimamente vivos con que pensar nuestra  propia crisis — que era a largo, poética; a corto, económica; y a cualquier trecho, política (de la lengua) (y del dinero).

El lenguaje que ahora nos toma no parece encarnarse en la consistencia de nuestras manos y bocas, abstraído en las tareas urgentes de carteles, mítines y actos para los que la cultura es un apoyo, donde  la poesía no es: funciona (es función), donde lo que se juega el lenguaje es la emisión de las mismas ideas por otros medios (versos). Y si ahí no, entonces la poesía ¿dónde? y ¿qué?, ¿qué es?: no se trata de esencias, quizá se trate tan sólo de un asunto de imaginación e invención. De poiesis. ¿Cómo hacer? La amenaza de pobreza puntea nuestros cuerpos junto a unos discursos enfebrecidos de abstracción que a menudo los obvian y olvidan. ¿Cuál es la oportunidad ahora para que la poesía cuente sin perderse en el flujo de lo que se cuenta de otro modo mejor? ¿Cómo interferir en el meollo de nudos de pensamiento que parecen estar más activos ahora mismo — el Partido y el movimiento, el problema de la toma de poder, la  institucionalización, la maduración de una generación, la edad de merecer, ¿de merecer el qué?, … — sin firmar ese casamiento de la tríada política- lenguaje-poesía que niega, oculta, maquilla y pospone la parte menos urgente del ensamblado, la más ociosa, la menos atareada, la más lenta y dubitativa, la más opaca? ¿Cómo transformar firme sin esa firma?

El ¿combate? entre las capas de mundo que signifiquen 2011 vs 2015 ha puesto en circulación algunos textos (de análisis  sociológico, económico, político, estadístico, medial) que discuten tácticas y estrategias, hegemonías  y  repartos de fuerzas, pero muy pocos textos que se preocupen acerca de las subjetividades que se están poniendo en juego y jugándoselo todo en el pequeño mundo atareado y sucio que habitamos. ¿Cuál es la relación entre mi vida y el Estado? ¿Cómo me enamoro en el Partido? ¿Cómo me digo? ¿Estamos cambiando? ¿Se puede permanecer intachable? ¿Soy carne si soy Estado? ¿Si soy Estado tengo refill de Coca-cola en el MacDonalds o más bien no? ¿Tengo un Mac? ¿Quiero un Mac? ¿Tengo el labio partido? ¿Se lo cuento? No digo hijo de puta, pero, ¿puedo decirlo? ¿lo digo?

Qué cosa incomprensible seré
en este momento que
mi madre se muere
la patria se hunde
y mis amigos son todos
unos hijos de puta?                      
  (Durand)

Llamemos a esta parte entre-mundos por explorar nihilismo. Busquemos la parte que no se conoce ni nombra del proceso de hacer vida en común. El Todo no es el todo; y en el todo minúsculo encontramos textos que describen mediante formas grotescas, irónicas o provocadoras, cómo una  cierta parte del sujeto se enrebela de formar parte de un tTtTtTtTtTodo al que en  todo caso consentiría pertenecer si es por afectos, o mejor dicho, por defectos y contradicciones de época:

Es terrible lo manifestado. Pero sólo existe este minuto
Hay que hacerse cargo, responsabilizarse
Yo le hablo a tres poetas extraordinarios
de mi país.
No hay sensibilidad como la de ellos.
Vamos, vamos.
Escuchemos a Enrique lglesias,
las putas están permitidas.
Compremos las hebillas para nuestras hijas mujeres
Cuatro poetas, cuatro cerebros, cuatro mentores
Me siento Ezra Pund,
oh mundo lo lamento por ti,
no conoces a estos cuatro señores.  
                        (Cucurto)

Este  programa SEIS de Euraca parte de la noción de que no sólo somos lo que deseamos que ocurra, sino también las fantasías de que no ocurra nada que no  nos acomode; o que también  somos  capitalismo*, vaya, además de un vago y a veces débil y a veces vacilante deseo de transformación. Que somos débiles, que somos fuertes. Que somos pasivos, que somos agentes. Puesto que en toda negociación entre el unx y el mundo también hay destrucción, incoherencia y monstruosidad, puesto que lo feo no es lo opuesto de lo bello (sino que lo opuesto de lo bello es lo bonito), y en la  belleza hay resistencia, como hay resistencia crítica en el humor, quizás estos lodos sean también terrenos propicios para la poesía — su lectura, la evaluación de su consistencia y su escritura.

Hay dos buenos libros que, de nuevo en contrabando con la Argentina, queremos traer al contexto local para explorar en cómo hacer hoy, 2015, la relación entre esxs que se llaman “poesía”, “lenguaje” y “política”. Cómo hacer que se se den y se entreguen al amor por afuera del facto de la tradición de poderes y normas. El Estado y él se amaron, de Daniel Durand (Mansalva, 2006) y Hombre de Cristina, de Washington Cucurto (Vox, 2013) son dos lecturas indecorosas que muestran varias maneras incómodas, exhibicionistas y corpóreas en las que la poesía puede agenciarse una época por sus puertas traseras y por sus puertas secretas, cómo puede hacer friccionar los sentidos unívocos de los discursos de Partido y Estado con los sentidos monológicos de la Indiferencia y del Cinismo. Cómo la poesía puede poner en diálogo una era mediante la dialectización (de la lengua) y la inversión (de las ideologías).

Entonces el ciclo electoral del seminario Euraca consiste en leer dos libros con los que podamos seguir  maltrayendo, maltraduciendo y confundiendo la poesía local mediante un proceso de franca intoxicación ilícita. Consiste también en una práctica de escritura colectiva llamada Mujer de Manuela. Se trata de ampliar extremadamente el repertorio de procedimientos de escritura, trabajos de oralidad, construcción de personajes y  perspectivas, interpelación de los contextos y posicionamientos de  enunciación verdaderamente diversos y disentidores. Hoy, 2015, invitamos a pensar en una manera posible de hacer esto juntxs también, liberándonos de las cartas de presentación limpitas y de las tábulas rasas. Como si todo el tiempo histórico y la propia historia individual y el devenir biopolítico de las comunidades a las que pertenecimos estos años de fiebre nos hubieran de verdad atravesado. Como si nos importara, porque de hecho nos importa mucho, la escritura, la vida y el encuentro en este Madrid tan complejo como emocionante.

*¿Cómo funciona concretamente el neoliberalismo? ¿Se trata simplemente de una política dirigida desde arriba por partidos y gobiernos y que, por tanto, sólo desde arriba con otros partidos y otros gobiernos se puede combatir? Pero entonces por abajo qué. ¿Qué es el pueblo, lo popular? ¿Una entidad pura, exterior a la lógica neoliberal, simples víctimas pasivas o inocentes? ¿En qué consiste la resistencia al neoliberalismo, realmente está donde esperamos encontrarla: en los partidos o los colectivos políticos, en las realidades explícitamente militantes o activistas, en un afuera limpio de dominación?… Entrevista de Amador Fernández-Savater a Verónica Gago, “El neoliberalismo hoy es una paradoja que desdibuja la frontera entre arriba y abajo, explotación y resistencia” (a propósito de la publicación de su libro La razón neoliberal. Economías barrocas y pragmática popular, Madrid: Traficantes de Sueños, 2015).

+


Miércoles 20/5/2015, 19h

Cruce. Doctor Fourquet 5, Madrid
Lectura, discusión y autoorganización de plagio-transposición completa de Hombre de Cristina de Washington Cucurto en un colectivo Mujer de Manuela

CK

Hombre de Cristina es un libro de Washington Cucurto publicado en 2013. La tapa trae a una Cristina Kirchner pop. La tripa trae a una presidenta triste que cuida la ciudad mientras el poeta viejo que le canta juega a enamorarse y empatizar y satirizar con su tristeza. Metáforas clichés magistralmente convertidas en símbolos universales, exclamaciones y demás quincallería cucurtiana sirven aquí para elaborar una muy compleja sucesión de contradicciones entre lo que un sujeto puede y quiere, desea y consiente, connive y dispone, se asume y satiriza, se ríe y se enternece. Leeremos este libro de pequeña época y lo transpondremos a esta otra pequeña época que en otro continente estará sucediendo mismo afuera del seminario en forma de convocatoria electoral que por primera vez cuenta con candidaturas populares. El reto es escribir en pocos días, días atareados, un plagio completo del libro, poema a poema, para experimentar a través de la escritura cómo ciertos nudos del meollo de debates son sucios y complejos, futiles y tiernos, humorísticos y agrios, contradictorios.

Washington Cucurto, Hombre de Cristina. Bahía Blanca: Vox, 2013. Si se quiere un ejemplar del libro en papel rosa, en la librería Arrebato (calle La Palma 21, Madrid) todavía quedan algunos a buen precio. De Cucurto ya leímos Hatuchay (México: El billar de Lucrecia, 2005) en el programa DOS y Veinte pungas contra un pasajero (Bahía Blanca, Vox, 2003) en el UNO. También un enorme poema, “¿Quién soy?”, de La pajarera del Once (Bahía Blanca: Vox, 2011). Cf. por ejemplo Gustavo Vox. Se leen por ahí algunas buenas entrevistas a Cucurto.

+

Viernes 22/5/2015, 19h
Cruce. Doctor Fourquet 5, Madrid
Lectura y discusión de El estado y él se amaron de Daniel Durand +
Presentación de rápidos poemas de ciclo electoral


que hoy no tengo esperanzas y estoy cansado
que por las rimas voy dejando hileras de sonido
que el agua sucia de la cocina corre ruidosa por la cañería
que no creo en el progreso, solo pienso en el sexo y en la muerte
que voy perverso verso por verso

que cien hombres reunidos hacen la centésima parte de un hombre
que aspiro a una escritura recta, sin esperanzas
[texto de Durand
y fotografía de Ryan McGinley]

 

El Estado y él se amaron es una antología de textos del poeta Daniel Durand. En ellos Durand trabajó con “más allá del límite de lo que se puede decir y de lo que quizás te perjudica”. A lo que no cupo en la forma de un poema comprometido ni en la de un poema de semántica restringida le aplicó un método alto. Es decir, que desrrestringió al tiempo que volvía literario ese material de vida no decorosa. El oral en que escribe Durán quizá nunca se habló y es sin embargo uno de los fluidos de sonido más precisos que puedan imaginarse para el general y muy en particular para el zeigeist de los 90. Durand escribe en habla en poesía. De cómo escribe Durand, de cómo describe el brillo del detrito en la disfunción de sujetos, objetos y cuerpos en el medio rural urbanizado, de cómo presenta cuerpos que no se ajustan a más código que su propia afirmación de estar vivos, y de cómo esos cuerpos brillan como detrito de una operación estético-poética hablaremos o pelearemos en la sesión.

Daniel Durand, El Estado y él se amaron. Buenos Aires: Mansalva, 2006: se trata de una antología que recoge poemas de años anteriores. Aquí una entrevista de Mariano Blatt y Damián Ríos a Daniel Durand en la revista Otra parte. Durand fue el editor de Deldiego y de la revista 18 Wiskeys. Hoy edita la colección chapita y sigue escribiendo poemas, de estilo diferente a los de El Estado, pero, después de Nueces mojadas…, no ha vuelto a publicar.

+

Domingo 24/5/2015, 17h
Cruce. Doctor Fourquet 5, Madrid
Presentación de rápidos poemas de ciclo electoral +
Asamblea de continuidad, discontinuidad o mutación del Seminario Euraca

Fueron tres años de fuego y ahora estamos aquí y qué hacemos. De cómo seguir o mutar o encontrar la manera de durar en el espacio y el tiempo.